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terça-feira, 11 de janeiro de 2011

María Elena Walsh, Miranda y Mirón























Miranda la lechuza
y Mirón el lechuzón
miran un partido
de ping-pong.
Patapín, patapón
y patapín y patapón,
Mirón y Miranda
Miranda y Mirón.

La pelotita saltarina
les llama mucho la atención
pero la miran, por las dudas,
con intelectual reprobación.

Críticos con idea fija,
miran con pésima intención
y chistan a la pelotita
para demostrar qué cultos son.

El tiempo pasa y ellos siempre
dicen que no, que no, que no,
sin darse cuenta que el partido
hace un año y medio que acabó.

A escritora e música argentina María Elena Walsh morreu ontem, aos 80 anos de idade em Buenos Aires. Procurei poemas traduzidos em portugués,mas aínda sem resultado:saibais desculpar.

María Elena Walsh,Canción de Tomar el Té




Estamos invitados a tomar el té.
La tetera es de porcelana
Pero no se ve,
Yo no sé por qué.

La leche tiene frío
Y la abrigaré,
Le pondré un sobretodo mío
Largo hasta los pies,
Yo no sé por qué.

Cuidado cuando beban,
Se les va a caer
La nariz dentro de la taza
Y eso no está bien,
Yo no sé por qué.

Detrás de una tostada
Se escondió la miel,
La manteca muy enojada
La retó en inglés,
Yo no sé por qué.

Mañana se lo llevan
Preso a un coronel
Por pinchar a la mermelada
Con un alfiler,
Yo no sé por qué.

Parece que el azúcar
Siempre negra fue
Y de un susto se puso blanca
Tal como la ven,
Yo no sé por qué.

Un plato timorato
Se casó anteayer.
A su esposa la cafetera
La trata de usted,
Yo no sé por qué.

Los pobres coladores
Tienen mucha sed
Porque el agua se les escapa
Cada dos por tres,
Yo no sé por qué.

terça-feira, 16 de novembro de 2010

María Elena Walsh, Canción del jardinero



Mírenme, soy feliz
entre las hojas que cantan
cuando atraviesa el jardín
el viento en monopatín

Cuando voy a dormir
cierro los ojos y sueño
con el olor de un país
florecido para mí

Yo no soy un bailarín
porque me gusta quedarme
quieto en la tierra y sentir
que mis pies tienen raíz

Una vez estudié
en un librito de yuyo
cosas que sólo yo sé
y que nunca olvidaré

Aprendí que una nuez
es arrugada y viejita,
pero que puede ofrecer
mucha, mucha, mucha miel

Del jardín soy duende fiel,
cuando una flor está triste
la pinto con un pincel
y le toco el cascabel

Soy guardián y doctor
de una pandilla de flores
que juegan al dominó
y después les da la tos

Por aquí anda Dios
con regadera de lluvia
o disfrazado de sol
asomando a su balcón

Yo no soy un gran señor,
pero en mi cielo de tierra
cuido el tesoro mejor
mucho, mucho, mucho amor.